El Entorno

La Tierra de Campos es una comarca natural de 5.646 km2 que engloba 161 municipios de León, Zamora, Palencia y Valladolid con una población total de 67.400 habitantes.

 


Es una gran estepa cerealista y ganadera, con extensas llanuras situadas a diferentes alturas con suaves oscilaciones, con una altitud media de 800 metros sobre el nivel del mar. La atraviesan cuatro ríos: Cea, Valderaduey, Navajas, Sequillo y el ramal de Campos del Canal de Castilla.





Elementos típicos y característicos de este paisaje son los palomares y las bodegas-cueva, construcciones que servían como complemento a la economía familiar. El pichón a la cazuela y el vino de casa hecho con la uva del lugar “prieto picudo” que se da en la ribera del Cea, eran el elemento diferenciador culinario de esta zona.




Es una tierra que ofrece enormes sorpresas en su fauna y en su flora. En su fauna es rica en animales de caza (liebres, perdices, codornices), el lobo tiene presencia en muchos lugares, en la ganadería destaca la oveja churra propia de este territorio, la riqueza ornitológica es grande, los humedales y las ZEPAS (Zona Especial de Protección de Aves) han colaborado en el mantenimiento de muchas clases de aves, destacando entre otras, la avutarda, especie de gallinácea de gran tamaño que está protegida, también abundan calandrias, alondras, vencejos, zoritas, etc., y entre las rapaces se pueden ver aguiluchos, lechuzas y cernícalos. En los humedales en la época invernal se pueden ver ánsares, cigüeñas, espátulas, ánades, gansos, aves frías, etc... Los ríos han recuperado su fauna pudiendo encontrar carpas, tencas etc...





La flora aporta una maravilla de contrastes, junto a su escaso arbolado de choperas y álamos que se encuentran sobre todo a la orilla de los ríos y riachuelos, destaca el colorido de su estepa proporcionado por los cereales, con verdes intensos en primavera, amarillos en verano, ocres en otoño y pálidas blancuras en las madrugadas invernales.

La arquitectura popular está basada en casas de planta baja terminadas con adobe o con ladrillo cocido. Destacan en todos los pueblos, las iglesias casi todas construidas entre el siglo XVI y el siglo XVIII con ricos ornamentos, formando todo ello un conjunto urbano muy agradable de visitar.





La riqueza gastronómica destaca por su cocina tradicional de legumbres ( garbanzo de Villalobos, lenteja pardina, judía canela), carnes ( pichones, lechazo curro), quesos (Villalón, Santa Cristina, Valderas etc.), vinos con uva prieto picudo en la Ribera del Cea, su afamado pan candeal y sus dulces (feos, bollos blancos, magdalenas, amarguillos, etc.).

El visitante de Las Mieses podrá descansar, reponer su cuerpo, conocer esta tierra y gozar de un paisaje tranquilo lleno de luces y colores.